Las bombas de infusión ambulatoria facilitan la administración parenteral de medicamentos donde es fundamental la precisión en el suministro y el aporte constante de los mismos.

Permiten seleccionar el volumen a ser infundido. Si se alcanza este límite antes de que la fuente del líquido termine, se emite una alarma y continúa infundiendo líquido de forma mínima (KVO keep vein open) para evitar que se formen trombos.

Se utilizan para alimentación parenteral y enteral, administración de drogas críticas, quimioterapia y en distintas especialidades como neonatología, obstetricia, gastroenterología, hematología, quemados, etc.