Cada injerto óseo humano es el resultado de una cadena científica y regulada que abarca desde la selección del donante hasta su aplicación clínica. Este artículo explica las fases invisibles del proceso —cribado, procesamiento, control y trazabilidad— que garantizan la seguridad, estabilidad y función biológica del tejido óseo humano. Una visión completa para profesionales sanitarios sobre la anatomía real de un injerto.

